LA TÉCNICA DEL QUESITO PARA ANALIZAR PROBLEMAS

En ocasiones nos podemos sentir como si tuviéramos muchos problemas en la vida, todo se nos echa encima y pensamos que nos va fatal. Esa bola gigante hecha de sensaciones negativas nos puede hacer pensar que en nuestra vida no hay más que cosas que nos hacen daño. Muchas personas vienen con esa sensación buscando ayuda psicológica, sintiéndose indefensas, sin saber muy bien cómo empezar a dar un cambio a su vida, ya que al pensar y enumerar todos los problemas que tienen se les viene el mundo encima. Normalmente estas personas están muy tristes y/o ansiosas, con una sensación fuerte de desesperanza.

 

Recuperar el control
Una de las primeras tareas que un/a psicólogo/a debe tener en su agenda es conseguir que poco a poco esas personas vayan recuperando el control sobre sus problemas. Que estos no le abrumen y le asusten, sino que aprenda a reconocer en qué áreas de su vida están las dificultades y cómo afrontarlas.
Hay un ejercicio muy sencillo para conseguir esto. Se llama de muchas maneras, pero la “técnica del quesito” es la más y se utiliza con frecuencia dentro de una terapia psicológica de corte científico. Consiste en dividir por áreas nuestra vida e ir analizándolas una por una.


CÓMO FUNCIONA
Cogemos una hoja y dibujamos un círculo grande en ella. Después dividimos ese círculo en gajos o porciones. En cada una de esas porciones se escriben las áreas que representan nuestra vida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


El dibujo del quesito aquí expuesto es una representación estándar, esto quiere decir que contiene las áreas que normalmente se valoran en nuestra sociedad. Aunque puede adaptarse a cada caso personal, recomendamos que estas áreas básicas permanezcan y se añadan las porciones particulares necesarias (aquí señaladas con interrogantes) en vez de eliminar las genéricas. Hay personas que deciden utilizarlo para aspectos de su vida que consideran muy importantes y que no están englobados en otros, como pueden ser el sexo, el autoconocimiento, ayudar a los demás…


Es importante que a la hora de realizar este ejercicio cada persona se tome su tiempo. Hay que darse cuenta de que a través de un ejercicio sencillo estamos echando un vistazo a toda nuestra vida y que esta tarea lleva tiempo y exige capacidad para reflexionar.
También se recomienda sInceridad a la hora de evaluar cada una de las áreas, sin minimizar o maximizar los aspectos negativos o positivos que vayamos descubriendo.


Localizar los problemas
El proceso de este ejercicio pasa por ir identificando las áreas que nos satisfacen para descartarlas y centrar nuestros pensamientos en las áreas que consideramos más problemáticas. El objetivo es tener cada vez más claro dónde está localizado en problema y ponerlo en palabras. A veces hay que reconocer que, aunque la mayoría de las áreas estén bien, hay un problema en concreto que nos hace mucho daño y tiñe nuestra vida con una sensación de tristeza, melancolía o ansiedad.

VENTAJAS DE ESTE EJERCICIO
Una de las ventajas que tiene ir diseccionando de esta manera partes de nuestras vidas es que la sensación abrumadora de que todo va mal comienza a desaparecer, ya que empezamos a ser más conscientes de qué es lo que nos hace sentir mal.

 

Gracias a esta “separación” se puede ir trabajando área por área, empezando por la más sencilla de cambiar, e ir afrontando los problemas uno por uno y no todos juntos.


Muchas veces, cuando realizamos este ejercicio en terapia, nos damos cuenta de que la fuente de los problemas son una o dos áreas en concreto. Un ejemplo de esto serían problemas para relacionarnos con los demás por timidez, vergüenza o falta de ocio y tiempo libre.


CÓMO FACILITAR EL ANÁLISIS
Unas adecuadas preguntas-guía nos ayudarán a conocer mejor cómo nos sentimos con cada una de esas áreas cuando las analicemos. Estos son algunos ejemplos:

 

  • ¿Qué grado de satisfacción general tengo con esta área? Se puede puntuar el área del 1 al 10 según nuestro grado de satisfacción.

  • ¿Qué aspectos cambiaría de cada área? ¿Cuáles me satisfacen?

  • ¿Qué grado de importancia tiene esta área respecto a las demás?

  • ¿Cuál es el área más importante para mí?

  • ¿Tengo alguna posibilidad de cambiar las cosas que no me gustan de esta parte de mi vida o por el contrario escapan por completo a mi control?

  • ¿Tengo áreas olvidadas como, por ejemplo, invertir parte de mi tiempo en divertirme y tener ocio?

  • Quiero cambiar algo que me hace mucho daño pero no sé cómo, ¿debería buscar ayuda para hacerlo?

EN RESUMEN
Te animamos a que, con esta herramienta, trocees la realidad para hacerla más manejable y así poder conocerte y cambiar aquellos aspectos que no te gustan o te hacen daño. Sin esta guía que hemos explicado puede parecernos que todo va mal y que no encontramos solución, sensaciones comunes cuando aún no tenemos claro el problema.
Si encuentras alguna dificultad a la hora de valorar cada una de las áreas o en identificar dónde está exactamente el problema, es un buen indicador de que podría venirte bien ayuda profesional.