En qué consiste una terapia psicológica

Un vago sentido de orden emerge de cualquier observación continuada de la conducta humana

Hay muchos psicólogos y escuelas de psicología, con métodos que muchas veces se contradicen unos a otros, lo cual contribuye a la confusión. En este blog vamos a explicar el método de trabajo Cognitivo-Conductual, que es el que utilizamos los colaboradores de Contacta Psicólogos.

Empezaremos comentando algunas cosas que NO es la terapia psicológica, que también es ilustrativo:

NO es darte unos cuantos consejos
NO es contarle tus penas a alguien para desahogarte
NO es pasar un rato agradable charlando con el psicólogo de tus cosas
NO hay una técnica secreta que va a resolver tus problemas en cuatro días
NO se trata de bucear en los abismos de tu infancia para descubrir el trauma oculto que hace que todas tus parejas te abandonen a las dos semanas
El psicólogo NO es tu amigo
NO damos pastillas

La terapia, en fin, no consiste en esto. ¿En qué consiste entonces?

Puzzle Con Lupa Y Señora

1. Lo primero que hace el psicólogo es evaluarte. ¿Qué se evalúa? Se trata de ver qué objetivos tienes al venir y que pasos previos hay que dar para conseguirlos.
Otro aspecto importante de la evaluación es identificar todas las variables que mantienen tu problema, porque luego es sobre lo que se va a intervenir.

Las variables que mantienen un problema son los factores ambientales que hacen que tu conducta problemática se repita. Un ejemplo sencillo: la fobia a los perros. El psicólogo tiene que identificar qué factores influyen en tu fobia (y estos no son iguales para todas las personas), por ejemplo tamaño del perro, raza del perro, distancia a la que está, color del pelo, presencia o no de correa, si lo conoces o no, si ladra o no, situación en la que te lo encuentras… otro bloque de factores a evaluar son tus respuestas: qué haces cuando lo ves. ¿Cruzas de acera, te lo aguantas, rezas un rosario, le propinas un mandoble…?

En resumen, al final de la evaluación el psicólogo debería tener una lista de objetivos generales, desglosados estos en objetivos específicos y además la serie de variables que mantienen el problema. Por supuesto, a medida que avanza el tratamiento y aparece información nueva, esto se puede ir modificando y enriqueciendo.


2. Después viene el diseño de la intervención. Teniendo sobre la mesa todas las variables que influyen en tu problema (o todas las que podamos conocer), tenemos que ver la manera de modificarlas o modularlas para que se produzca el cambio que buscas. En el ejemplo anterior de la fobia a los perros, elegiríamos cuidadosamente el tipo y tamaño de perros con los que vamos a trabajar, miraríamos en qué lugar sería más propicio hacerlo, etc. Luego examinaríamos tus respuestas habituales a la situación: si huyes, cambias de acera, evitas salir de casa a ciertas horas… y veríamos qué cambios introducir en tu propia conducta para ir reduciendo el miedo. Si tenemos la suerte o la desgracia de que alguna persona es la que “ayuda” a mantener tu conducta problema, lo ideal sería trabajar también con esa persona para que responda de manera diferente a las cosas que haces o dices (por ejemplo si tu pareja te dice “pobrecito no bajes tú a por el periódico ya voy yo”). Al fin y al cabo, las personas que nos rodean pueden facilitar o dificultar el cambio.

Escuadra Y Planos

3 Tras esto, vendría la intervención en sí misma, que consistiría en la puesta en práctica del plan de intervención. Si los pasos están bien elegidos y graduados se puede producir un buen avance, en caso contrario habría que revisarlos.

Cuando la intervención está avanzada y se ha logrado un cambio en las conductas problema, se pasa a una fase de seguimiento. El seguimiento consiste en que el psicólogo comienza a retirar la supervisión y las visitas se producen cada más tiempo, manteniendo el contacto por si hay recaídas pero con la idea de que seas tú el que haya aprendido a detectar y 

modificar lo que haga falta.

Todo esto es una idea muy general y en este esquema no entran todas las posibles formas de hacer una terapia. En ocasiones será necesario entrenar a la persona en habilidades que no tiene (a decir que no, cortar una conversación, ligar…) y otras veces el trabajo con la familia será muy primordial. La idea principal es que tratamos de detectar y manipular las variables de tu entorno y tu propia conducta que hacen que se mantenga tu problema: trabajamos con cosas concretas y situaciones concretas, no con abstracciones ni ideas filosóficas ni disquisiciones sobre lo divino y lo humano. Pensamos que esta es la manera más clara y útil de tratar los problemas.

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